Seguimos
con el apartado de clásicos de la cocina de siempre, porque no nos podemos
olvidar de aquellos platos que forman parte de las raíces de la cocina sea de
donde sea.
El de
hoy es un clásico elegante, uno de aquellos que se disfrutan con los ojos cerrados, y con todos los
sentidos, una receta con uno de los productos estrella por excelencia de estos
momentos y que forma parte de la élite gastronómica: la trufa.
Hay
muchísimos tipos de trufas, blanca, negra, la de verano, etc. que por supuesto
varían muchísimo en su precio pero sobre todo en su sabor. Claro está que para
que una trufa sea excelente nos los hemos de gastar bien y no siempre estamos
dispuestos, pero si tenéis la ocasión de disponer de una de ellas no dejéis de
probarla es como tocar el cielo con el paladar.
La
trufa la podemos tomar de muchas maneras, pero la mejor sin duda alguna es
rallándola sobre una buena pasta de calidad, unos huevos fritos, un rissotto o
una carne excelente como es el caso de hoy, entre muchas otras cosas, hasta
incluso en postres. No sabría deciros con que me gusta más pero con la pasta no
hace falta ningún ingrediente, el rissotto fantástico, para navidad pienso
preparar alguna receta y con los huevos, ¡que deciros de los huevos fritos con
trufa!, un ejemplo claro de lo exquisito de tomar huevos con trufa es el del
madrileño Restaurante Viridiana del prestigioso Chef Abraham García en donde sus famosos
huevos de corral a la sartén con mousse de hongos y abundante trufa rallada por
encima, que te traen en una cestita como si de unos pastelitos se trataran, llevan muchísimos años seguidos formando parte
del menú y a los que una servidora los ha tomado bastantes veces entre otras
exquisiteces del lugar sin olvidarme del excelente Foie de pato ahumado al
arce. Ummmm!!
Tiempo
de preparación: 20 minutos + 3 h para la elaboración del jugo de carne
Coste:
muy alto
Dificultad:
baja
INGREDIENTES
(4 pax)
4
solomillos de ternera
1 cdta.
de maicena
Sal
gruesa maldon
Pimienta
recién molida
Trufa
fresca
MODO DE
PREPARACIÓN DEL SOLOMILLO CON TRUFA
Enrollamos
con un hilo los solomillos de manera que nos queden bien redonditos. Por
supuesto para servirlos quitaremos el hilo.
Ponemos
el jugo de carne en un cazo y lo ligamos con la cucharadita de maicena que
previamente habremos disuelto con muy poquita agua fría. Si ponéis más o menos
unos 200 ml. de jugo de carne utilizar una cucharadita de maicena disuelta en
muy poco agua.
Ir
poniendo la ligazón al jugo de carne mientras está en el fuego y dejarla que
espese, esto también sirve para darle brillo a la salsa.
Ponemos
una sartén al fuego untada con algo de aceite, dejamos que se caliente bien y
ponemos nuestros solomillos sellándolos bien por todo, que queden dorados por
fuera y por dentro a gusto de cada comensal.
Si
queréis también podéis marcarlos bien en la sartén y acabarlos en el horno, es
la mejor manera cuando tienes que preparar muchos, así están marcados con antelación
y luego se les da el golpe definitivo de horno.
El
punto de la carne es a gusto de cada uno, en mi receta está muy poco hecha que
es como a mí y a los míos nos gusta.
Una vez
lista la carne sacar, dejar reposar tapados con un poco de papel de aluminio
mas o menos unos 5 minutos y servir con la salsa bien caliente por encima, no
demasiada, simplemente para que le de brillo y el resto en una salsera, la
protagonista en el sabor tiene que ser la trufa no la salsa.
Podéis
acompañar esta deliciosa carne con alguna verdurita al vapor o salteadas. A
disfrutar mucho.
ALGUNOS
CONSEJOS UTILES
-La
carne siempre se tiene que preparar a temperatura ambiente, hay que sacarla con
antelación de la nevera para que esté en su punto óptimo.
-La
trufa hay que limpiarla bien con un cepillito de la tierra que tiene por fuera,
no mojarla.
-Mejor
rallarla con un rallador para trufa que venden en comercios especializados.
-Los
puntos de la carne dependen del gusto de cada comensal, simplemente es dejarlos
más o menos en la sartén u horno.
-La
calidad de la carne de solomillo varía mucho,
en general el solomillo es un corte muy tierno pero dependerá que lo sea
más o menos según la raza o la procedencia así como el sabor de la misma.
Hasta
aquí la receta de hoy, un lujo para los paladares más exigentes y por supuesto
para los bolsillos, yo tengo que agradecer a una familia muy querida amigos
nuestros que nos la han enviado directamente de la Toscana. Gracias por el gran
detalle. Bsssssssssssssssssssssssssss
No hay comentarios:
Publicar un comentario